miércoles, 20 de noviembre de 2013

Gánale tiempo al tiempo!


¡Amigos! Yo sé que ustedes tienen todas las ganas del mundo para hacer sus actividades diarias, pero sólo un malévolo factor se interpone entre sus buenas intenciones... El tiempo.
Aghhh! cómo quisiéramos dejar de procrastinar y dejar concluidos nuestros planes, pero el tiempo no nos alcanza... o no dejamos que nos alcance. Por eso,  les dejo una lista de lo que podemos hacer para que el tiempo por fin sea nuestro aliado (yo también estoy tratando de seguir todo al pie) y decir "Ya pude terminar!" o "Ya pude empezar!" según sea el caso:


- Levántate temprano. Estoy consciente que no todos somos unas personas madrugadoras y que la almohada es mas seductora en la mañana, pero dormirse y levantarse 20 minutos antes de lo normal, puede ser un buen comienzo. Créeme, se hace hábito y sentirás que puedes hacer más cosas.

- Sé organizado. Evita la locura en la mañana del "qué me pongo?" "dónde están mis llaves?" etc. etc. Organizando todo una noche antes. Unos buenos tips son: revisar el clima para saber que ponerte, pensar en qué vas a desayunar y si algo necesita descongelarse, poner lo que vas a llevarte en un lugar visible. Yo aprendí esto del modo difícil, tenía que correr a clases jaja

- Crea una lista. Un papel, una pluma y 5 minutos son todo lo que necesitas para crear una lista que te mantendrá concentrado en lo que hay que hacer en un día ocupado. Es divertido "palomear" lo que ya se concluyó. Checked!
Te adjunto mis "To do list" Favoritas, las puedes imprimir y utilizarlas :D

Sencilla y femenina

Incluye la lista del súper :D

Ésta me encantó porque tiene cuántos vasos de agua has tomado!

Ésta me gustó porque divide en secciones lo que hay que hacer


- Localiza lo que te distrae. A veces gastamos horas en cosas que nos distraen mucho, como la televisión, el celular, la computadora, videojuegos, etcétera. Estoy de acuerdo que necesitamos tener tiempo para nosotros, pero primero lo primero. Si se puede!

- La "Hora del Poder!" (o "Power hour") Ésa actividad de tu lista, ésa que más flojera te da hacer, dedícale una hora (o 30 minutos, depende de la actividad) y concéntrate en ella. Te asegurará hacer eso y más rápido.

- Prepara cenas sencillas. Al menos el día en que estés más ocupado. Prepara un sándwich, quesadillas, molletes, ensaladas o haz algo más elaborado días antes y congélalo; de éste modo te preocuparás más por lo que tienes que hacer que por la cena.

- Dile "no" a lo que te quitará más tiempo. Hay ocasiones en las que somos buenos de más y decimos que "si" a nuevas responsabilidades que nos alejarán de nuestros objetivos. Encuentra tus prioridades y que es lo mejor para ti y tu familia y concéntrate en eso, así diferenciarás qué es "lo que hay que hacer" y que cosas no son indispensables.

- Consigue una agenda. O usa la de tu celular, a mi me funciona muy bien (tengo memoria de pez) y el "bip" me recuerda lo que tengo que hacer o eventos que no debo olvidar. A veces anoto las cosas más simples y tontas sólo por si acaso jaja

- Descansa. Tu cerebro puede recibir mucha carga y terminar en frustración cuando hay muchas cosas que hacer. Mejor recuéstate un rato, cierra los ojos, relájate y cuando te vuelvas a despertar, tendrás mayor claridad para terminar los deberes. No dejes que las responsabilidades absorban tu energía.

Usar unos cuantos de éstos puntos pueden ser suficiente para alcanzar a hacer todo y ganar más tiempo. Suerte! :D







viernes, 15 de noviembre de 2013

Peanut butter de tus sueños...

Sin azúcar, sin sal, sin aceite ni conservadores!

Una vez que pruebes la crema de maní hecha en casa, no volverás por la del super. 
Es cremosa, natural, sin aditivos ni nada extraño; sólo simple cacahuate y un procesador de alimentos.

Ingredientes:
- 400 g de cacachuate natural (la cantidad es una sugerencia)

Procedimiento:
- Colocar los cacahuates en el procesador de alimentos y encender a máxima potenicia.
- Procesar y procesar hasta que quede una consistencia cremosa. En este punto debo aclarar que tu crema de maní pasará por estas fases, para que no te asustes:
- Triturados
- Polvo fino
- Una pastita
- Una pasta más espesa
- Una "bola"
- Y al final esta "bola" se romperá y se verá más como una crema de maní normal

Y... voilà! Ahora, puedes ponerte creativo y agregarle diferentes ingredientes para darle diferentes sabores :) aquí te paso unas sugerencias:

(Para mi gusto, éstos 2 son básicos)
- Extracto de vainilla
- Canela 

- Azúcar morena
- Café
- Cacao en polvo sin azúcar
- Trocitos de chocolate oscuro (Alguien dijo Reese's?)

Puedes sustituir los cacahuates naturales por cacahuates tostados para que esté más "cacahuatoso", también puedes agregar almendras o un mix de frutos secos, y si te sientes más atrevido, agregarle Baileys o Kahlúa puede ser buena opción (si no quieres experimentar y que al final no te guste, primero mezcla una pequeña parte de tu crema de maní con el ingrediente que quieres probar).

Almacenamiento: 
La preparación puede durar hasta 1 semana a temperatura ambiente, pero también puede ser refrigerada para que dure un par de semanas más y para que esté más espesa. Asegúrate de colocar tu crema de maní en un recipiente en el que pueda ser almacenado; como puede ser un frasquito de vidrio de café o mayonesa (Hasta estamos reciclando :D )

Recetas:
Ésta es la parte más fácil, digo... la crema de maní va con casi todo! con pan con mermelada para hacer un PB&J, con tu fruta favorita, con granola y pasas, con helado de vainilla, con smoothies, en fin... las posibilidades no tienen límite.

Enjoy.











lunes, 4 de noviembre de 2013

Los mejores sazonadores para tus comidas...



Yo creo que el tema de los sazonadores y condimentos a veces se deja de lado y no se le da suficiente importancia, porque, como la mayoría no contiene calorías, entonces no importan las cantidades.

Sin embargo, contienen otros compuestos químicos como el glutamato monosódico (neurotóxico, relacionado, si se consume en grandes cantidades, con dolor de cabeza, náuseas, migrañas, alzheimer, etc.) colorantes artificiales (agravan los síntomas del trastorno por déficit de atención con hiperactividad y pueden causar menor concentración sobre todo en niños) entre otros aditivos artificiales que hacen de los sazonadores comerciales más ricos y atractivos.

Bueno, ¿entonces como hago para que mi comida no sea insípida?

Vamos de vuelta a lo básico, sin aditivos, sin complicaciones... tal como se cocina en una verdadera cocina. A veces lo más simple resulta mejor. Éstas son las hierbas culinarias:

1. Orégano: éste es uno de mis favoritos, porque va con casi todo y su aroma me hace sentir en casa. Va excelente con vegetales, todo tipo de carne blanca y roja, pastas, sopas, panadería, y en té (contiene timol y carvacrol, sustancias aliadas contra los cólicos). Puedes usar su versión fresca o seca.



2. Eneldo: Con su apariencia de pequeñas plumas, es utilizado para sazonar pescados, carnes, vegetales, salsas, conservas para pepinillos caseros, aderezos y pan. Aunado a su sabor, funciona tan bien como cualquier antibiótico para deshacerte de bacterias como la E. Coli que provoca problemas gastro-intestinales.
3. Perejil: Es una hierba multifacética que puedes combinar con huevo, pescado, cerdo, res, pasta, papas, vegetales y un gran etcétera. Contiene apiol y miristicina, sustancias presentes en los aceites del perejil, que se relacionan con efectos diuréticos y por tales una disminución de la molesta retención de líquidos.
4. Cilantro: El primo del perejil y muy confundidos uno con otro. El cilantro tiene hojitas más pequeñas y redondeadas. Lo encuentras en casi todas las preparaciones mexicanas y en los pico de gallo, combina perfecto con pollo, arroz, curry, aguacate, aderezos y marinadas. Contiene ácido carboxílico, que se une a metales pesados tales como mercurio, y los saca de nuestro organismo; siendo su resultado menor fatiga y menos dolor articular.
5. Tomillo: Lo puedes usar en preparaciones con pescado, aves de corral, sopas, huevos. Una combinación muy rica para hacer un sazonador casero es mezclar tomillo, romero, perejil y laurel, poner la mezcla en bandejitas para hacer hielo, agregar aceite de oliva y congelarlo todo; obtendrás tus propios cubitos sazonadores listos para cualquier ocasión y que además duran mucho tiempo.

6. Cebollín: Me gusta usar el cebollín con papa horneada, omelettes, pastas, sopas, ensaladas, pollo y en aderezos, le da un toque herbal muy rico y además adorna muy bien los platillos. 
7. Albahaca: Otro de mis favoritos. Combina genial con la comida italiana: pestos, salsas, pastas, pizzas caseras, ensaladas. Agrega ajo y perejil para darle más potencia a su sabor. 

8. Romero: Muy utilizado para sazonar puerco, cordero, pollo, papas, vegetales, ensaladas, aderezo y pan. Plus curativo: ¿Tos y dolor de garganta? Diles adiós gracias a la infusión de romero.

9. Menta: Usado para darle un sabor fresco a vegetales, aderezos con yogurt, té helado, sopas, infusiones frutales, postres y té caliente. Gracias a su contenido de mentol, ayuda a descongestionar las vías respiratorias, facilita la digestión, da una sensación de frescura y además ayuda a eliminar gases y flatulencias. 
El número 10 no son hierbas, pero también puedes utilizarlos a la hora de sazonar tus platillos:

10. Limón, cebolla, pimienta, sal de mar (se recomienda en lugar de la sal de mesa porque no está refinada y al tener un sabor más fuerte, se utiliza menos cantidad), curry, chile y jengibre. 

Como recomendación final, te invito a utilizar todas estas herramientas naturales para crear tus propios sazonadores y sustituir sus formas comerciales como el sazonador "pimienta/limón", ese amarillísimo que venden y que tu muy bien puedes preparar con limón fresco y pimienta negra recién molida. Otro ejemplo son los cubos sabor caldo de pollo o los consomates, que contienen grasa para hacerlos pastositos y una gran cantidad de saborizantes, sal y glutamato monosódico que te comentaba al principio.

¡Inventa y enamórate de tus nuevas combinaciones!


viernes, 1 de noviembre de 2013

No me gustan las dietas!


No niego que las dietas hospitalarias o en caso de enfermedad como Diabetes, Hipertensión arterial (HTA), Cardiopatías, Dislipidemias, etc... son útiles y muy necesarias para la recuperación del paciente, como lo son para llegar a un estado óptimo de salud o sobrellevar mejor la dolencia. Yo me refiero a la palabra "dieta" como tal... yo la odio.

Culpo a la sociedad que ha querido las cosas rápidas y fáciles, a la gente que no se preocupa por investigar un poco más o acercarse a un profesional y comparte la "dieta de la luna", "la dieta de la manzana", "la dieta equis de" que milagrosamente las hizo perder peso en 1 semana... por culpa de esa gente, no me gusta decir "estoy a dieta" porque inmediatamente, se crea la imagen de que una dieta es algo que te priva de todo placer, que vas a sufrir y que no te va a gustar.

Luego, en consulta, tampoco me gusta decir "te voy a prescribir una dieta" por la misma razón que describí en el párrafo anterior, y mejor la sustituyo con "plan de alimentación" ó "alimentación correcta" porque eso es lo que debe significar la palabra "dieta". Uno no está a dieta toda la vida, uno come saludable toda la vida.

Si supieran lo rico, sabroso y bonito que se puede comer estando en una VERDADERA dieta, con sus bases científicas, su correcta distribución de macronutrientes para las caracterísitcas de cada individuo y demás... la palabra "dieta" sería tomada con un enfoque distinto.

El secreto aquí (que ni es tan secreto, hasta parece obvio) es saber darle el toque de sabor, tratar de aprender un poco de cocina e involucrarse más con nuestra comida, sacarle el verdadero sabor a las cosas y disfrutarlas antes de endulzarlas o salarlas, evocar emociones en un caldito como el que hacía aquella persona especial, recordar aquél viaje... en fin, se pueden descubrir muchísimas formas de cocinar los alimentos y crear nuevas recetas para compartir :D






domingo, 27 de octubre de 2013

Algunas formas de salvar tus alimentos

"Ya se me echó a perder la verdura!", "Esas fresas ya tienen hongos :( "... éstas y muchas frases suelen decirse después de abrir el refri y darnos cuenta de que nuestra compra se va a la basura (qué coraje!).
Una vez que elegimos nuestros vegetales, empiezan con el proceso natural de envejecimiento como todo ser vivo y así, perdiendo sus características organolépticas (esas características de sabor, olor, color, etc.) y valor nutricional, llegando a consumir hasta un tercio de lo que esperábamos.
A continuación enlistaré algunas formas de evitar hacer el berrinche (y ahorrar un poco):



1.- Evita lavar tus veggies enseguida de haberlos comprado. Esto acelera la putrefacción y la formación de moho. Así que espera hasta que los vayas a consumir!

2.- Empaqueta flojito y separa tus productos. Entre más cerca estén los vegetales uno de otro, más rápido se echarán a perder, sobre todo el colocar las manzanas junto con los vegetales en hoja (espinacas, lechuga, acelgas...)
Algunas frutas y verduras son muy sensibles al etileno (el gas que todos los vegetales producen y que regula su maduración) haciéndolas madurar más rápido de lo que deberían y acortando su vida de anaquel. Algunas malas combinaciones de almacén de alimentos (a menos que quieras que maduren rápido) son: Manzana con pepinos, plátanos con zanahoria, pera con papas.
Otros vegetales como el ajo, cebollas, papas, camote y calabazas de invierno, duran más frescos y ricos en un lugar fresco y oscuro.

3.- Compra productos locales. Nada puede asegurarte más la frescura de los alimentos que comprar productos locales, simplemente por el hecho de que no vienen de ningún lugar remoto!
Plus: Estudios recientes han encontrado que comprar en mercaditos, es más barato que comprar en supermercados. Tal vez ya lo sabías... pero es un recordatorio nada más...

4.- Toma lo de atrás, no lo de en frente. En este punto le voy a dar en la torre a algunos supermercados (jajaja) ellos suponen que sus compradores son flojos o llevan prisa y tomaran lo que está al alcance, por ello, lo fresco está hasta atrás.
Sin embargo, hay una excepción, si los vegetales están amontonados (como es el caso de las espinacas, por ejemplo), aquellas que están adelante, reciben mayor cantidad de luz, lo que retiene mejor algunos nutrientes clave como luteína, beta carotenos, vitamina K y folatos.

5.- Si no piensas consumirlo en el momento, cómpralo congelado. Los vegetales congelados tienen los mismos (hasta más nutrientes) que los frescos, mientras éstos hayan sido congelados al poco tiempo de ser cosechados. Punto.

6.- Cómpralo joven. Mientras sea el caso y se pueda, trata de conseguir la versión "baby" del vegetal. Estudios han encontrado que entre más joven sea el producto, es más biológicamente activo, ósea que sus nutrientes son de mayor calidad que el de los más "viejitos". Ésta verdad aplica para las zanahorias, espinacas, kale, entre otros.

7.- Almacénalos enteritos. Si los cortas y los guardas, los alimentos perderán alrededor del 10-25% de antioxidantes como la vitamina C y carotenoides en un periodo de 5-6 días, por su exposición al oxígeno.
El consejo es: sólo corta lo que vas a consumir y si te pasaste, trata de consumirlo pronto, congelarlo o hacer alguna salsa o sopa.

8.- Selecciona el método correcto para cocinar. Algunos nutrientes (sobre todo los antioxidantes) son muy sensibles y fáciles de destruir en la cocción como: beta caroteno, licopenos y luteína. Hervir los vegetales hace que estos nutrientes disminuyan ya que se pierden en el agua en la que son cocinados.
Al vapor, salteados, sofritos; son mejor métodos para conservar lo máximo de nutrientes, y sobre todo dejarlos al dente.

Has probado alguno de éstos tips? Tienes algún otro para compratir?